5 consejos para afrontar la pandemia de COVID-19 como profesionales sanitarios

5 consejos para afrontar la pandemia de COVID-19 como profesionales sanitarios

Ya llevamos casi un año de pandemia y los profesionales sanitarios estamos exhaustos… Si alguna vez has corrido un maratón, habrás observado como los últimos 10 kms se convierten en un a marabunta de gente con calambres, caminando, vomitando en las aceras o haciendo estiramientos para poder llegar a la meta, tan cerca y a la vez tan lejos, de esos malditos 42 kilómetros. Pues así nos encontramos los profesionales sanitarios a estas alturas. A lo largo de este post te traigo 5 consejos a la hora de afrontar, lo mejor posible, estos últimos kilómetros de pandemia.

Vaya por delante que ni soy psicólogo ni pretendo serlo. En este post solo comparto 5 consejos que me he aplicado a mi mismo y que, la verdad sea dicha, me están funcionando bastante bien.

1. Céntrate en tu trabajo

Hay cosas que no dependen de ti y no vas a poder cambiar. Ésta es una verdad universal que, si te soy sincero, me costó aceptar.

¿Que la incidencia acumulada llega a 1000 casos por 100.000 habitantes? No depende de ti.

¿Que un grupo de inconscientes han hecho una rave sin mascarillas y se han contagiado todos? No depende de ti .

¿Que hay grupos en Facebook que dicen que todo esto es una patraña inventada por Bill Gates? Efectivamente…no depende de ti.

¿Sabes qué es lo único que depende de ti? TUS PACIENTES. La gente a tu cargo, las personas que tienes que vacunar, los alumnos que debes tutorizar o la investigación que llevas entre manos y que puede ayudar a poner fin a toda esta situación.

Como profesional sanitario, hay cosas que no dependen de ti (negacionistas, antivacunas, etc.) y otras que sí que dependen de ti (la salud de tus pacientes) y a éstas son a las que debes dedicar tu esfuerzo. Clic para tuitear

Trata de dedicar todo tu esfuerzo en aquello que si que depende de ti, porque enzarzarte en redes sociales con gente que no cree en las vacunas , te va a agotar y no vas a conseguir nada. Una cosa es tratar de solventar dudas acerca de la vacunación o del maldito coronavirus (lo más normal del mundo es que nos surja alguna cuestión al respecto) y otra muy diferente es tratar de convencer a alguien que cree que la tierra es plana de que las UCIs están llenas hasta la bandera de pacientes COVID-19.

Intenta dar cada día lo mejor de ti en el hospital, universidad, centro de salud o despacho. Estamos en los últimos kilómetros, solo queda un último empujón y toca apretar el culo y animar a es@s compañer@s que están destrozad@s.

profesionales sanitarios covid-19
Estamos exhaustos pero queda un último empujón. VAMOSSSSSS!!!

2. Desconecta al salir

Demasiado estrés y coronavirus tenemos en nuestro trabajo como para que al llegar a casa nos bombardeen en las noticias de la televisión, en redes sociales (RRSS) o en el grupo de whatsapp de las mamás del colegio. Intenta aislarte lo máximo posible de noticias relacionadas con la COVID-19.

¿De verdad crees que te sirve de algo saber que en Castilla León el toque de queda empieza a las 20:00 si vives en Valencia, o que la incidencia acumulada en Extremadura supera los mil casos si eres de Zaragoza? Lo único que hacen este tipo de noticias es generarte mas ansiedad de la que ya traes acumulada después de todo un turno enfundad@ con el EPI trabajando a destajo.

Las RRSS son otra cosa de la que deberíamos alejarnos un poco durante este tiempo. Que sí, que tenemos que estar ahí para aportar información veraz y avalada por evidencia científica, pero no para perder la tarde compartiendo noticias que solo hacen que aumente nuestra crispación o discutiendo con personas que dicen que la vacunas cambiarán nuestro ADN.

Con esto no esto diciendo que cierres tus cuentas de RRSS sino que cambies la forma de hacerlo (que por cierto, esto lo trataré en algún post en un futuro ). Una buena forma de hacerlo es desinstalar las Apps de RRSS del teléfono móvil y acceder a ellas a través del ordenador en un horario que previamente hayas establecido (ningún tuit es tan urgente como para que no pueda esperar a la noche). Otra cosa que puedes hacer es tratar de no compartir noticias que puedan aumentar la crispación de la gente o no entrar en discusiones fútiles.

profesionales sanitarios covid-19
Intenta desconectar sobre la COVID-19 al salir del trabajo.

3. Mantén una red de apoyo potente

La gente, cuando pasamos situaciones de mucho estrés, necesitamos desahogarnos, tener una válvula de escape. Hasta hace bien poco, quedábamos con los amigos para tomar unas cañas o nos íbamos de viaje. Es importante que los profesionales sanitarios dispongamos de una red de apoyo a la que podamos acudir para desahogarnos y soltar parte de ese lastre que vamos acumulando en nuestras espaldas. El problema es que ahora, tratamos de hacerlo en RRSS. Soltamos nuestra soflama y nos sentamos a ver cuántos «likes» hemos recolectado, pero no funciona así.

Se ha demostrado que las personas somos seres sociales que necesitamos estar con otras personas. Creemos que las RRSS suplen este contacto, pero no. Ya hay gente joven que está teniendo problemas a la hora de relacionarse con personas de su alrededor porque la mayoría del tiempo lo hacen a través de sus dispositivos móviles.

Cuando mantenemos una conversación, cara a cara, con otra persona, nuestro cerebro recibe un flujo de información brutal casi sin darnos cuenta. La entonación del mensaje, el lenguaje no verbal, la mirada… Todo esto se pierde cuando la conversación de mantiene a través un mensaje en la pantalla del móvil, un «like» o un mensaje privado de Instagram. Hemos cambiado las relaciones con nuestros seres queridos por «mini-mensajes» con multitud de desconocidos en RRSS. Cuantas veces me habrá pasado el ir a ver a mi familia y mientras mi madre se dirigía a mí, yo estaba contestando un mensaje de Instagram de alguien que no sabía quién era (y no te puedes hacer una idea de lo que me arrepiento ahora).

Hemos cambiado las relaciones con nuestros seres queridos por "mini-mensajes" con multitud de desconocidos en RRSS. Clic para tuitear

Estarás conmigo que justo ahora no toca hacer reuniones con amigos o ir a visitar a toda la familia, pero puedes coger el teléfono y llamar a tu madre o a ese colega al que le cuentas todo (no, no vale escribirle un whatsapp o mandarle un audio) o hacer una quedada con varios amigos y hacer una videollamda grupal. Nosotros ya casi hemos instaurado «la ciber-birra» de los sábados por la tarde.

No pretendo que te desinstales las Apps de RRSS de la noche a la mañana, pero sólo con que te plantees el uso que haces de ellas en esta situación, me doy más que por satisfecho.

profesionales sanitarios covid-19
Todos necesitamos una red en la que apoyarnos.

4. Intenta cultivar un ocio activo

Mantente activa/o, practica algún tipo de hobbie más allá del de perder el día frotando el dedo en la pantalla de tu teléfono móvil. Actividades como la lectura, tocar un instrumento, dibujar, pintar o, simplemente salir a dar un paseo harán que te sientas mejor y que te descargues de ese estrés acumulado.

Es importante tener tiempo para nuestro ocio. En este mundo hiperconectado parece que nos hemos olvidado de pasar tiempo con nosotros mismo. Es importante bajar el acelerado ritmo de vida y dedicarnos a aquellas cosas que nos apasionan más allá de nuestra profesión. Que nuestra vida no sea un COVID-19 24/7 (las 24 horas del día, los 7 días de la semana).

He encontrado en el deporte y la panadería mi válvula de escape. ¿Cuál es la tuya? Clic para tuitear

A mí, por ejemplo, me apasiona el deporte y últimamente estoy retomando el hábito de salir a correr. Es un momento única y exclusivamente para mí. sin teléfono móvil, sin música en los airpods. Sólo el pulsómetro, los huaraches y yo… Otra afición que práctico es la de hacer pan. Me relaja el estar pendiente de la masa, la fermentación, el formado… y ahora que pasamos tanto tiempo en casa es ideal. Hago pan y corro para quemar esas caloría, el combo perfecto.

Es importante que encuentres aquella afición que tanto te gustaba y que dejaste apartada «por falta de tiempo».

He encontrado en el deporte y la panadería mi válvula de escape. ¿Cuál es la tuya?

5. Descansa lo mejor que puedas

Una de las cuestiones que se repetía en la mayoría de profesionales sanitarios con los que hablaba en la primera ola fue el insomnio. Después de un turno catastrófico, llegabas a casa y tan solo podías dormir 3 o 4 horas mal dormidas.

Es importante descansar lo mejor posible para poder afrontar los exigentes turnos de trabajo con la mejor energía posible. En caso de tener insomnio, te aconsejo que consultes con algún profesional (psicólogo, médico, etc.) y que te de las pautas adecuadas o tratamiento si es necesario.

A parte de consultar con profesionales, puedes practicar sesiones de Minfulness (vamos, la meditación de toda la vida pero con nombre molón). Existen multitud de Apps en el mercado para ello. Yo, personalmente, utilizo una que se llama «Petit Bambou» y la verdad es que me va uy bien para hacer frente a esos momentos en los que parece que te falta el aire y te duele el pecho (vamos, cuando la ansiedad se te apodera).

Otra acción que llevo a cabo para poder conciliar el sueño es la de prohibir el teléfono móvil dentro de la habitación. Se ha demostrado que mirar la pantalla del teléfono móvil justo antes de ir a dormir no es nada bueno.

Intenta descansar para dar el 150% en el trabajo.

Recuerda que por muy fuerte que creas que eres, todos necesitamos «alguien donde estar»…

Lo que hemos aprendido del COVID-19

Lo que hemos aprendido del COVID-19

Son las 4:00 a.m., hoy libro pero mi cuerpo ha decidido, después de un ligero duermevela, que ya ha dormido suficiente por hoy, así que tras un rato de lectura en la cama, me levanto, enciendo el ordenador y dejo que los dedos paseen por el teclado al libre albedrío. Ya te adelanto que este no va a ser un post sobre tratamiento o cuidados de enfermería en el COVID-19, que creo que ya estamos todos un poco saturados de esto.

De repente, prácticamente sin darte cuenta, te encuentras confinado en tu casa por culpa del COVID-19. Si esto nos lo llegan a contar hace tan solo 3 meses, no nos lo creemos.

Situaciones que creíamos que eran de películas de ciencia ficción se han convertido en nuestro día a día; calles desérticas, ir a hacer la compra ataviados de guantes y mascarillas, programas de televisión a través de conexiones de Skype, el aplauso en los balcones de las 20:00…

Nos hemos pasado la vida corriendo a 1000 por hora y ha tenido que llegar un virus a darnos una bofetada de realidad. Esta sociedad masificada tiene un tendón de aquiles y el COVID-19 lo ha aprovechado a la perfección.

Nos hemos pasado la vida corriendo a 1000 por hora y ha tenido que llegar un virus a darnos una bofetada de realidad. Clic para tuitear

Como sociedad no estábamos preparados para lo que se nos venía encima, ni cuando comenzó el brote en China. Lo veíamos a través de la pantalla del televisor como si fuera algo que ocurriera en otro planeta. Pero de repente llegó el primer caso y a este le siguió el segundo y, casi sin darnos cuenta, el brote parecía imparable.

La respuesta frente al COVID-19

Esta situación en la que nos encontramos inmersos ha hecho que aflore lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros, aunque en líneas generales, ha sido una respuesta espectacular.

Si bien en algunas situaciones, los estamentos oficiales (OMS, Gobierno, Comunidades Autónomas…) no han sabido estar al altura, hay que decir que no debe haber sido fácil gestionar todo esto y que, al igual que «El capitán a posteriori», seguro que todos lo hubiéramos hecho mucho mejor…

El capitán a posteriori con el superpoder de «ver a posteriori»

Rápidamente, se organizaron a través de las redes sociales para fabricar piezas en 3D (en nuestro caso colaboró la empresa PROTOCAS 3D de forma desinteresada), máscaras de buceo se utilizaron como EPIs e interfases de ventilación mecánica no invasiva e incluso se empezaron a producir ventiladores a partir de piezas destinadas a la fabricación de automóviles.

Pieza de PROTOCAS 3D para fabricar EPIs de protección

Los profesionales sanitarios hemos aprovechado las redes sociales para compartir información. Los grupos de WhatsApp echaban humo, Twitter se inundaba de consejos, bibliografía y experiencias de otros compañeros.

Las enfermeras, pasamos de ser las eternas olvidadas de la sanidad a «héroes» de la noche a la mañana. Huelga decir que lo que somos es PROFESIONALES, y que hacemos ahora lo mismo que hacíamos el año pasado (eso sí, ahora ataviados con EPIs que te hacen sudar la gota gorda y te marcan la cara).

Cartas de agradecimiento en los portales han rivalizado con otras que «invitaban» a los profesionales sanitarios a marcharse a vivir a otro sitio (ya hemos dicho que esta situación ha hecho aflorar lo mejor y lo peor de cada uno).

Lo que de verdad importa

Mucho se hablará en un futuro cercano sobre la gestión de esta situación y, probablemente (eso espero), alguien tenga que dar explicaciones en sede judicial sobre el desabastecimiento, los EPIs en mal estado que se han repartido (o que no han existido) en algunos centros sanitarios, pero como decía un tuit el otro día (no me acuerdo del autor) «De todo esto aprenderemos una valiosísima lección que se olvidará en dos días».

El otro día encontré un trozo de papel en el que anoté los congresos, jornadas, clases, cursos, etc… que tenía pendientes y esto me dio que pensar. Desde que empezó todo esto no se me había pasado ni por la cabeza. Porque si algo hemos aprendido de todo esto, es a valorar lo que de verdad importa. La salud, la familia, los amigos, los abrazos, los besos, pasar más tiempo con los nuestros. Es lo que más echamos en falta y tratamos de suplirlo a base de videoconferencias y llamadas telefónicas que ahora son diarias.

Si algo hemos aprendido del COVID-19 es a valorar lo que de verdad importa. Clic para tuitear

Cuando todo esto pase, volverán los recortes en Sanidad, los «héroes» seguiremos haciendo nuestro trabajo como hasta ahora, las enfermeras volveremos a ser olvidadas del sistema y a la sociedad sólo le preocupará la final de la Champions o el desenlace de La isla de las tentaciones, pero ¿sabes qué? Ahí estarán tu familia y amigos, así que disfruta de ellos…

¿Todo vale en e-salud?

¿Todo vale en e-salud?

La e-salud evoluciona a la velocidad de la luz (nunca mejor dicho). Esto unido a otras cuestiones que veremos a continuación hace que me pregunte ¿Todo vale en e-salud?

Primero que todo, feliz año nuevo. Nunca he tenido claro hasta qué día se puede felicitar el año nuevo, pero tratándose del primer post del 2020 no podía dejar de hacerlo, pero vamos al lío que me disperso.

1. ¿Nuevo o recién conocido?

A día de hoy, me sigue sorprendiendo cuando me llaman para formar parte en un Congreso de una mesa de «Nuevas Tecnologías» y hablar de Redes Sociales (Really George?).

¿Redes Sociales como «Nuevas Tecnologías»?

Hará un par de años, en una conferencia en la Universidad Católica de Valencia, al preguntar a los estudiantes de Enfermería sobre quién tenía perfil de facebook, la respuesta de una de ellas fue :» Facebook es de viejos». Y con esto creo que está todo dicho.

Aceptamos como nueva aquella tecnología que acabamos de descubrir, aunque haga años que esté en uso. Clic para tuitear

Existen algunas Redes Sociales, como es el caso de TikTok, que llevan poco tiempo entre nosotros, pero otras, como Twitter, ya hace 14 añazos que existen.

Esto es lo que sucede un poco en todo el ámbito de la e-salud, aceptamos como nueva aquella tecnología que acabamos de descubrir, aunque haga años que esté en uso.

2. Decalaje de la investigación.

Es indudable la velocidad a la que se desarrollan los nuevos avances tecnológicos, y más, en los últimos años desde la irrupción de internet en nuestras vidas. Esto, lo explica a la perfección el maestro Chema Cepeda en su post «Salud exponencial, profesionales y adaptación al cambio».

Es necesario integrar la investigación basada en la evidencia en el diseño, desarrollo e implementación de tecnologías de salud para mejorar su seguridad y reducir los errores inducidos por la tecnología. Clic para tuitear

Pero por otra parte, los estudios que se realizan sobre la seguridad de estas nuevas tecnologías van a otra marcha…

Por mucho que lo intente, la evidencia científica no puede correr tanto como los avances tecnológicos.

Por mucho que se quiera correr, los estudios científicos rigurosos, requieren su tiempo, y más si se trata de evaluar el funcionamiento de un nuevo dispositivo tecnológico.

Ya existen en el mercado artilugios que se anuncian a bombo y platillo sin estar su uso avalado por la evidencia científica, como es el caso de los dispositivos antiatragantamiento.

Es necesario integrar la investigación basada en la evidencia en el diseño, desarrollo e implementación de tecnologías de salud para mejorar su seguridad y reducir los errores inducidos por la tecnología (1).

3. «English palabros» en e-salud que molan mucho.

El mundo de la e-salud (o e-health), al igual que en muchas otras facetas de nuestra vida cotidiana, está plagado de palabros en inglés que puede hacer que la gente de cierta edad no sepa ni de qué se está hablando.

Hoy en día, nuestros amigos ya no salen ni a correr, ni a entrenar, salen a «runnear». Pues lo mismo pasa en el campo de la tecnología aplicada a la salud.

God Save los «palabros en inglés»

Devices, Management, Cloud, CEO, Cookie, Googlear, y muchos otros términos son ya habituales en el ámbito de la e-salud.

4. Lo que pone en internet es cierto.

Ésta suele ser una de las máximas que más se repite. A día de hoy, sigue habiendo gente que cree que porque algo aparezca en internet, tiene que ser verdad. Nada más lejos de la realidad.

No creas todo lo que leas en internet. Clic para tuitear

Tenemos que leer todas las noticias con lupa y tratar de contrastar la información que estamos leyendo y más aún si de temas de salud se trata.

Abraham Lincoln ya lo decía

Es importante que formemos a los pacientes en este sentido, ya que, querramos o no, el Dr. Google será el primer médico al que acuda la gente en busca de información y, aunque los algoritmos de Google están muy logrados, de momento todavía no filtra la información de salud por la calidad/veracidad de ésta.

5. Vende-humos en e-salud.

De lo anteriormente expuesto se aprovechan los charlatanes. Si en el salvaje oeste se dedicaban a ir de pueblo en pueblo con su carreta vendiendo crecepelos y products milagrosos, ahora sólo tienen que abrir una página web y solicitar un crowdfunding para productos que finalmente no ven la luz. Miles de pacientes, esperando ser los primeros en disponer de este aparato aflojan sus carteras sin ser conscientes del engaño.

Cuidado con los vende-humos.

Algo así, parece haber pasado con el Airing, una de las entradas con más visitas en el blog. Al cabo del tiempo y tras seguirle la pista a este «aparatito», parece que todo ha sido un bluf del que se están aprovechando muchos vendehumos y ya hay incluso réplicas en páginas chinas (replicas que por supuesto no funcionan ni están avaladas por ningún organismo).

Así que, seamos cautos, que no todo vale en el campo de la e-salud.


Bibliografía

  1. Borycki EQuality and Safety in eHealth: The Need to Build the Evidence J Med Internet Res 2019;21(12):e16689Base. DOI: 10.2196/16689. PMID: 31855183
Que todos los días sean el Día Internacional de las Enfermeras

Que todos los días sean el Día Internacional de las Enfermeras

El próximo 12 de Mayo, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Florence Nightingale se celebra el Día Internacional de las Enfermeras.

Pero ¿y el resto de los días del año? ¿Dónde estamos las enfermeras? ¿Qué sabe la población sobre nuestro trabajo diario?

A finales del 2016 en el post «Resumen del año 2016. Soy ATS» ya evidenciábamos desde ese blog, lo poco que se ha avanzado en cuanto al reconocimiento de nuestra labor y es que aunque nosotras nos demos golpecitos en la espalda y nos digamos lo buenas que somos las enfermeras, la gente sigue sin saber realmente qué es a lo que nos dedicamos.

via Giphy

Aunque las enfermeras nos demos golpecitos en la espalda y nos digamos lo buenas que somos las enfermeras, la gente sigue sin saber realmente qué es a lo que nos dedicamos. Clic para tuitear

Es cierto que una gran mayoría de las personas nos agradecen nuestra labor cuando ya han pasado por nuestras manos, es en ese momento cuando se dan cuenta de la importancia que tienen los cuidados enfermeros. Buena muestra de ello son las muestras de gratitud que aparecen en el vídeo del canal de Youtube de «Enfermería Tecnológica» (si todavía no te has suscrito ya estás tardando).

Gracias Enfermeras

Que exista el Día Internacional de las Enfermeras está bien, pero no debemos dejar para este día (o esta semana) el visibilizar la labor que hacemos. Todos los días deben ser el Día Internacional de las Enfermeras. Que el mundo entero sepa qué es lo que hacemos en los hospitales, Centros de Salud, Universidades, Residencias, etc.

Seguro que si eres enfermera estás orgullosa de serlo, pues que se entere todo el mundo, todos los días. Clic para tuitear

De nosotros depende, como colectivo, el darnos a conocer. Recientemente ha aparecido campañas como la de Nursing Now con la finalidad de empoderar a las enfermeras para que ocupen su lugar en el centro de los retos de salud del S.XXI. Pero es en el día a día, en las trincheras, en los pasillos del hospital, en las Redes Sociales, en los medios de comunicación o en la calle donde tenemos que realizar esta tarea.

Seguramente te preguntes por qué he publicado este post hoy y no me he esperado al día 12. Por dos razones:

  1. Seguramente, de aquí al 12 de mayo estemos saturados de publicaciones sobre el Día Internacional de las Enfermeras.
  2. Porque para mí todos los días son el Día Internacional de las Enfermeras.

No quisiera terminar estas líneas sin mandar un mensaje de ánimo a tod@s l@s compañer@s que se enfrentaran a la OPE en este día tan señalado. AL LIOOOOOOOO

Mucho ánimo a las enfermeras que se enfrentarán a la OPE en el "Día Internacional de las Enfermeras". AL LIOOOOO Clic para tuitear

Seguro que si eres enfermera estás orgullosa de serlo, pues que se entere todo el mundo, todos los días.

2018, que te peten!!!!

2018, que te peten!!!!

Pues parece que el 2018 se acaba y es tiempo de reflexionar. Como si de «Salud Con Cosas» se tratara vamos a tratar de resumir algunos acontecimientos que han marcado este año que termina…

Se acerca la nochevieja y por estas fechas siempre nos da por reflexionar sobre lo que hemos hecho y lo que queda por hacer, como si la vida no pasara segundo a segundo…

Este año, nos tocará despedirlo con una «Nochevieja de hospital«, eso sí, rodeado de compañeros de 10 y en un ambiente laboral que más bien pareciera familiar.

Este año nos comemos las uvas en el hospital via GIPHY

2018 ha estado lleno de buenos momentos, momentos regulares y mucho aprendizaje (en todos los sentidos). Este fue el año en que me decidí a saltar la nevera, no una si no varias veces. En alguna ocasión la salvé sin problemas y en otras el guarrazo fue de órdago. Huelga decir que he aprendido más con cada golpe que con los saltos limpios. Nadie que no se haya raspado las rodillas ha aprendido bien a ir en bici…

Ha sido un año de muchas ponencias. Quién me lo iba a decir a mí, cuando me tocaba exponer un trabajo y entraba en pánico, que algún día estaría frente a 300 personas en Albacete en la Jornadas del Día de la Enfermería (que desde ese día me ha robado el corazón).

2018, que te peten!!!! Clic para tuitear

Muchos proyectos, mucho estrés y poco tiempo. Tiempo que, en demasiadas ocasiones, he tenido que robar a familiares y amigos. Tiempo que no se recupera. Vayan estas líneas para agradecer a mi mujer todo lo que ha aguantado y, espero, le queda por aguantar. Si dicen que detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer, en mi caso, detrás de un hombre del montón hay una mujer extraordinaría. Ella, sin duda, ha sido la que más ha sufrido este «robo de tiempo».

Si has llegado leyendo hasta aquí tal vez pienses que 2018 ha sido un mal año, pero no es así. Lo de «que te peten» es porque yo siempre tengo la costumbre de mirar más hacia delante que hacia detrás. Quién se pasa la vida mirando atrás no ve las piedras del camino.

Gracias por estar ahí, al otro lado de la pantalla.. Clic para tuitear

Y como si del mensaje del Rey se tratara, no quisiera acabar estas lineas sin agradecerte que estés ahí, al otro lado de la pantalla, leyendo, aportando, compartiendo y, en definitiva, haciendo cada vez más grande y más fuerte esta red que hace que todos crezcamos, como profesionales y como personas. Gracias.

Así que, si el 2018 ha sido cojonudo, esperemos que 2019 lo sea mucho más y que en nochevieja del año que viene podamos decir «2019 que te peten».

 

 

 

 

No, lo que Ud. tiene en el brazo no es una aguja, es un plástico 

No, lo que Ud. tiene en el brazo no es una aguja, es un plástico 

¿Cuantas veces te ha comentado un paciente que le duele «la aguja» del brazo?

De los creadores de la lengua no se traga esa burbuja del suero no te va a matar llega: No, lo que Ud. tiene en el brazo no es una aguja, es un plástico. Parece mentira como estas creencias pasan de generación en generación y lo que cuesta hacer ver a la gente la realidad. Pues bueno, a ver si con este post lo conseguimos, aunque sea un poco.

Y es que a lo largo de estos años de trabajo como enfermero son incontables las ocasiones en las que un paciente está con el brazo tieso y cara de pánico y te suelta :»Es que tengo miedo de moverlo por si se me clava la aguja«. Seguro que lo has oído en más de una ocasión…

«Tengo miedo que se me clave la aguja» via GIPHY

Pues bien, justo hoy, pululando por Instagram, me he tropezado con unos stories de Instagram de Lidia Lestegás. ¿Que no la conoces? Seguro que si te digo que es @lidiaciguena y que es residente de matrona, la cosa cambia (por cierto, si todavía no la sigues en Instagram, ya estás tardando).

¿Sabías que lo que colocamos en la vena no es una aguja? Es un plástico. Con la aguja se pincha, pero lo que se queda es blandito. Clic para tuitear

A lo que íbamos, en estos stories (gracias Lidia por cedérmelos) se ve claramente que lo que se queda insertado en el brazo, mano, pierna, etc. es un plastiquete.

aguja

Imagen de Lidia Lestegás

Y mejor que verlo en una foto (que ya es bastante visual) es verlo en acción en un vídeo, bueno, mejor dicho, en un «boomerang».

Seguro que a estas altura de post puede ser que estés pensando :»Sí, pero ese plastico igual molesta». Bueno, como diría Lidia (que es gallega) depende…

Sí, piri il plistiquiti timbin milisti (via GIPHY)

Efectivamente si la vía periférica te la han puesto en una flexura, es probable que moleste incluso duela un poco con el movimiento, pero estate tranquilo que aunque te muevas no vas a desgarrar la musculatura y hacer una carnicería porque la aguja, a esas alturas ya estará a buen recaudo en el contenedor de punzantes (que este tema también da para otro post).

¿Ayudas compartiendo el post en tus RRSS para que millones de personas puedan volver a mover sus extremidades sin miedo a la «aguja»?


*Imagen de portada extraída del recién estrenado banco de imágenes del Colegi Oficial d’infermeres i infermers de Barcelona. Autores Ariadna Creus i Àngel García (Licencia Creative Commons. Vaya desde aquí mi enhorabuena a este gran proyecto que seguro será fuente de muchas imágenes de este blog.

¿Estamos Humanizando por encima de nuestras posibilidades?

¿Estamos Humanizando por encima de nuestras posibilidades?

Humanizar está de moda y hay mucha gente subiéndose al carro de la Humanización, sin ton ni son, pero tal vez ¿Estamos humanizando por encima de nuestras posibilidades?

 

La primera vez que oí el termino «humanizar» fue a través del Proyecto HU-CI, con la «Humanización de los Cuidados Intensivos» capitaneado por Gabi Heras. Lo que nació como un proyecto de investigación, con el tiempo se hizo grande, muy grande. Así arrancó todo:

“El proyecto de investigación HU-CI (Humanizando los Cuidados Intensivos) nace de la necesidad de mejorar. De comprender que los Cuidados Intensivos están formados por mucha gente y que toda ella es igual de importante.
 
Siempre andamos preocupados por el paciente, y aunque son los protagonistas, no son los únicos que participan es esta historia. Es el momento de pararse a pensar, y mirar 360º para ver que también hay familias, y también estamos los profesionales.
 
Todos seres humanos, con nuestras luces y sombras.
 
Os invito a volver a lo básico, en estos tiempos en que parece que la visión integral del ser humano está tan denostada por nosotros mismos que así nos va.
Vamos a emprender un viaje hacia la revolución, que aunque no lo creáis, está en nosotros mismos.
 
Vamos a mejorar entre tod@s la atención de las UCI, de los pacientes, familiares y profesionales. Y vamos a hacerlo juntos!!!
 

 

Una bofetada, necesaria, de realidad sobre lo que estaba sucediendo en estas unidades y cuya principal misión era la de mejorar la atención de las UCI. Unidades en las que parecía que era más importante la diuresis horaria que el «cómo se sentía el paciente». Unidades donde durante muchos años se había olvidado el cuidado de lo invisible.

 

 

 

El trabajo de Concha, José Manuel, Pilar, Kathy, Macarena, José Carlos, Gabi y muchos otros, pronto comenzó a dar sus frutos. Ponencias, talleres, charlas y estudios científicos (muy necesarios por otra parte) hicieron que pronto todos nos fijásemos en esa faceta tan denostada por muchos profesionales sanitarios.

Pronto, el movimiento de la humanización se extendió a otras áreas como son las Urgencias, Gestión, Oncología, etc… áreas en las que también es más que necesario, pero aaaaaay amigo, mucha gente (sobre todo «los de arriba») pensó :»mmmm esto de la humanización mola…VAMOS A HUMANIZAR».

A todos se nos llena la boca diciendo 'el paciente en el centro', pero después no somos capaces de ponernos en su lugar. Clic para tuitear

De repente, la red se inundó de políticos juntando las manos para la foto 🙌🏼, planes de humanización de la sanidad y la palabra «Humaniza» delante de cualquier título de ponencia, mesa de congreso, artículo científico o aparato tecnológico. Sí, incluso los aparatos son capaces de ser herramientas para humanizar y tenemos que humanizar hasta la ropa.

Hasta la ropa humanizamos ya…

Debido a este aluvión de humanización, no tardaron en llegar las voces críticas de entre algunos profesionales sanitarios que no entendían el cuidado de las personas sin la faceta humana de estos cuidados…

Habrá cosas en las que esté más de acuerdo con el movimiento de la «humanización», cosas con las que menos, pero personalmente pienso que es muy necesario, nos ha hecho abrir los ojos, sobretodo a los que trabajamos en Cuidados Intensivos y que sin duda alguna ha ayudado (y mucho) tanto a familiares como a pacientes de estas unidades.

A todos se nos llena la boca diciendo «el paciente en el centro», pero después no somos capaces de ponernos en su lugar. Nos enfadamos porque vienen 10 minutos tarde y a la consulta y a lo mejor no nos paramos en pensar que para poder venir se han tenido que levantar a las 5 de la mañana, coger un tren y un autobús para 10 minutos de visita con el médico. Tenemos un horario de visitas que hemos puesto nosotros porque así lo hemos creído, sin preguntar a las familias a que hora les viene mejor venir.

Hacía falta alguien que nos hiciera ver que se puede mejorar la atención, que no sólo se trata de curar heridas y aplicar tratamientos, que el alma también duele y a veces cura más un abrazo que un millón de unidades de penicilina. Y jode que un movimiento así se pueda ver empañado por la gente que se ha subido al carro de «lo que mola».


 

Prácticas de Enfermería: Guía de Supervivencia

Prácticas de Enfermería: Guía de Supervivencia

Empieza el curso y para muchos (y muchas, por aquello del lenguaje inclusivo) estudiantes de Enfermería, ésta será la primera vez que se enfrenten a las prácticas de la carrera. Por nuestra cabeza siempre pasan preguntas como ¿serviré para esto? ¿Podré sacar sangre o me temblará el pulso?En una entrada anterior vimos en un vídeo las cosas que no te enseñan en la carrera de Enfermería. Hoy te traigo una guía de supervivencia para disfrutar y aprovechar las Prácticas de Enfermería.

(más…)

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