Enfermera. Cómo sobrevivir al contrato de Verano

Enfermera. Cómo sobrevivir al contrato de Verano

Llega la época de playa y piscina para unos y bolsa de trabajo y contratos de enfermeras para otras. Si eres de los segundos, estás de suerte porque te voy a enseñar como sobrevivir (incluso disfrutar) a tu contrato de verano.

Se acaban las clases, llega “el caloret” y es hora de ponerse morenos y disfrutar de la playa y el buen tiempo… ¿Todo el mundo? NO. Hay un gran número de enfermeras para las que el verano significa estar pendiente de la bolsa de trabajo, “a ver dónde me tocará ir a trabajar” y turnos interminables en el hospital.

En este post de CEISAL puedes ver los 10 pasos para sobrevivir al contrato de verano. Si tienes la suerte de que te hayan llamado para trabajar en una UCI (Acojona, lo sé, pero acabarás amándola), Isidro  (@uciero) te desvela los 10 consejos que te ayudarán en el contrato de verano en ella.

Lo de dar consejos no va demasiado conmigo, porque lo que le puede funcionar a una persona, tal vez no sirva para otra. Pero os voy a contar que es lo que hacía yo (y que me funcionó bastante bien) cuando empecé con mis primeros contratos de verano…

1. Sé Puntual

Esto no sólo me lo apliqué en mis primeros contratos de verano si no que lo llevo a rajatabla en mi vida diaria. Ser puntual es señal de buena educación y respeto. Las personas impuntuales están “robando” el tiempo de los demás y recuerda el tiempo es lo único que se nos termina.

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2. En todos los sitios vas a aprender

Tanto si te llaman para la UCI como si te llaman para el centro de AP de un pueblo en medio de la montaña, si tienes ganas vas a aprender muchísimo. Desgraciadamente, en nuestro sistema te pueden llamar tanto para una cosa com para la otra, tengas o no tengas la formación adecuada. Yo pasé en su día por varios servicios y te puedo asegurar que en todos y cada uno de ellos aprendí muchísimo.

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 3. Descubre al mejor docente y pégate a rueda.

A los 5 minutos de llegar a un nuevo sitio ya vas a saber:

  • Quién trabaja bien
  • Quién trabaja regular
  • Quién es la compañera tóxica que siempre está de mal humor “y no le pagan por enseñar a los demás”
  • Quién le encanta su profesión y no le importa explicar las cosas porque “todos hemos pasado por ahí y hemos sido nuevos en alguna ocasión”

No pierdas el tiempo y pégate a rueda de éstas últimas. Exprímelas y aprovecha su conocimiento y sus ganas de enseñar

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En tu contrato de verano, busca a la enfermera que le guste su profesión y pégate a rueda, exprímela. Clic para tuitear

4. Pregunta, pregunta y si tienes alguna duda…pregunta.

Preguntar es la mejor forma de aprender las cosas. Pregunta al médico, a las TCAES, a la señora de la limpieza e incluso al electricista de mantenimiento. Seguro que aprendes cosas nuevas y todos ellos tienen algo que aportar. Más vale que te recuerden por el pesado aquel que preguntaba tanto que “por aquel que cometió ese error tan gordo”.

A nadie le molestará que preguntes cosas lógicas. Ello demuestra que tienes interés por lo que estás haciendo. Yo soy de los que bombardea a preguntas (Sí, todavía lo sigo haciendo).

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5. Recibirás aquello que des.

Esta es otra de las máximas que trato de aplicarme en mi día a día. Siempre te vas a encontrar con una manzana podrida, pero son casos aislados. Si das buen rollo, recibirás buen rollo. Si eres cumplidor en el trabajo, el resto de compañeras te verá con buenos ojos. Si te interesas por aprender, se interesarán en enseñarte. Y si eres buena persona, la gente será buena contigo. Recuerda este tuit que leí el otro día y que es de esos que te marcan.

Para ser un profesional sanitario excepcional tienes que ser buena persona. De no ser así, podrás llegar a ser un profesional sanitario reputado académicamente, pero jamás serás excepcional. De nada me sirve que llegues a ser jefe de la Unidad X, profesor de 4 universidades y con 7 Másters si cuando llegas a la Unidad faltas al respeto a tus compañeros y los tratas a base de gritos.

No veas este contrato como un obstáculo, si no como un reto. Es tu “nevera” particular, así que coge carrerilla y salta que seguro que va a valer la pena.

Nos vemos este verano por los pasillos del hospital.

Gracias Enfermeras

Gracias Enfermeras

Gracias, enfermeras, por la durísima (y poco reconocida) labor que desarrolláis día a día.

En muchas ocasiones, nos siguen llamando A.T.S, parece que todo siga igual 30 años después. Las enfermeras somos un colectivo tan amado como desconocido por parte de la población.

Sirva este vídeo cómo agradecimiento a todas las enfermeras que día a día os dejáis la piel en cuidar de los demás, investigar, formaros, y un largo etcétera y para aportar mi granito de arena en cuanto a la “Enfermería Visible”.  Espero que te guste.

Si te ha gustado el vídeo y crees que más gente debería verlo, comparte este post en tus redes sociales y deja tu comentario. Muchas gracias.

El principio KISS en la Sanidad

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Personas perdiéndose por los pasillos del hospital, gente que acaba de salir de hablar con el médico y no sabe muy bien lo que le acaban de decir y citaciones para pruebas que no se sabe ni para qué son ¿Usamos el principio KISS en la Sanidad?

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30 años después…todo sigue igual

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Recién aterrizado de las vacaciones, se da uno de bruces con la triste realidad. Se sigue hablando de la problemática de Cataluña y es más importante que Messi se coma una pastilla de glucosa sacada de una media que la retirada de toda una campeona del atletismo como Ruth Beitia.

Pero ¿Qué pasa con las enfermeras españolas? pues más de lo mismo. En la entrada Frío enfermero ya expliqué lo poco que nos importa a las enfermeras lo que hagan o dejen de hacer “los de arriba”. Mejor dicho, los de más arriba, por que si la supervisora nos quita un día de asuntos propios, eso sí que nos jode y lo pelearemos hasta la muerte.

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¿Paciencia? y una M…

¿Paciencia? y una M…

Desde  que la operaron, la cosa no ha ido nada bien, ha tenido que ingresar en la UCI y ya lleva más de 15 días. Como cada día, Ramón viene a visitarla. 50 años casados y con un hijo, que vive fuera, hace que siempre hayan sido un equipo unido. Siempre los dos, para todo.

Ramón no se ha perdido ni una visita, a las 7 de la mañana, a la 13:00 del mediodía y a las 7 de la tarde. Cabizbajo, con los ojos enrojecidos, mezcla de cansancio y tristeza, entra cada día. Le coge la mano, se queda mirándola, 2 minutos y se va, no sin antes pasar por el mostrador y preguntar: “¿Cómo la veis? ¿Está mejor?”. Se ha convertido casi en un ritual.

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