2018, que te peten!!!!

2018, que te peten!!!!

Pues parece que el 2018 se acaba y es tiempo de reflexionar. Como si de “Salud Con Cosas” se tratara vamos a tratar de resumir algunos acontecimientos que han marcado este año que termina…

Se acerca la nochevieja y por estas fechas siempre nos da por reflexionar sobre lo que hemos hecho y lo que queda por hacer, como si la vida no pasara segundo a segundo…

Este año, nos tocará despedirlo con una “Nochevieja de hospital“, eso sí, rodeado de compañeros de 10 y en un ambiente laboral que más bien pareciera familiar.

Este año nos comemos las uvas en el hospital via GIPHY

2018 ha estado lleno de buenos momentos, momentos regulares y mucho aprendizaje (en todos los sentidos). Este fue el año en que me decidí a saltar la nevera, no una si no varias veces. En alguna ocasión la salvé sin problemas y en otras el guarrazo fue de órdago. Huelga decir que he aprendido más con cada golpe que con los saltos limpios. Nadie que no se haya raspado las rodillas ha aprendido bien a ir en bici…

Ha sido un año de muchas ponencias. Quién me lo iba a decir a mí, cuando me tocaba exponer un trabajo y entraba en pánico, que algún día estaría frente a 300 personas en Albacete en la Jornadas del Día de la Enfermería (que desde ese día me ha robado el corazón).

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Muchos proyectos, mucho estrés y poco tiempo. Tiempo que, en demasiadas ocasiones, he tenido que robar a familiares y amigos. Tiempo que no se recupera. Vayan estas líneas para agradecer a mi mujer todo lo que ha aguantado y, espero, le queda por aguantar. Si dicen que detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer, en mi caso, detrás de un hombre del montón hay una mujer extraordinaría. Ella, sin duda, ha sido la que más ha sufrido este “robo de tiempo”.

Si has llegado leyendo hasta aquí tal vez pienses que 2018 ha sido un mal año, pero no es así. Lo de “que te peten” es porque yo siempre tengo la costumbre de mirar más hacia delante que hacia detrás. Quién se pasa la vida mirando atrás no ve las piedras del camino.

Gracias por estar ahí, al otro lado de la pantalla.. Clic para tuitear

Y como si del mensaje del Rey se tratara, no quisiera acabar estas lineas sin agradecerte que estés ahí, al otro lado de la pantalla, leyendo, aportando, compartiendo y, en definitiva, haciendo cada vez más grande y más fuerte esta red que hace que todos crezcamos, como profesionales y como personas. Gracias.

Así que, si el 2018 ha sido cojonudo, esperemos que 2019 lo sea mucho más y que en nochevieja del año que viene podamos decir “2019 que te peten”.

 

 

 

 

No, lo que Ud. tiene en el brazo no es una aguja, es un plástico 

No, lo que Ud. tiene en el brazo no es una aguja, es un plástico 

¿Cuantas veces te ha comentado un paciente que le duele “la aguja” del brazo?

De los creadores de la lengua no se traga esa burbuja del suero no te va a matar llega: No, lo que Ud. tiene en el brazo no es una aguja, es un plástico. Parece mentira como estas creencias pasan de generación en generación y lo que cuesta hacer ver a la gente la realidad. Pues bueno, a ver si con este post lo conseguimos, aunque sea un poco.

Y es que a lo largo de estos años de trabajo como enfermero son incontables las ocasiones en las que un paciente está con el brazo tieso y cara de pánico y te suelta :”Es que tengo miedo de moverlo por si se me clava la aguja“. Seguro que lo has oído en más de una ocasión…

“Tengo miedo que se me clave la aguja” via GIPHY

Pues bien, justo hoy, pululando por Instagram, me he tropezado con unos stories de Instagram de Lidia Lestegás. ¿Que no la conoces? Seguro que si te digo que es @lidiaciguena y que es residente de matrona, la cosa cambia (por cierto, si todavía no la sigues en Instagram, ya estás tardando).

¿Sabías que lo que colocamos en la vena no es una aguja? Es un plástico. Con la aguja se pincha, pero lo que se queda es blandito. Clic para tuitear

A lo que íbamos, en estos stories (gracias Lidia por cedérmelos) se ve claramente que lo que se queda insertado en el brazo, mano, pierna, etc. es un plastiquete.

aguja

Imagen de Lidia Lestegás

Y mejor que verlo en una foto (que ya es bastante visual) es verlo en acción en un vídeo, bueno, mejor dicho, en un “boomerang”.

Seguro que a estas altura de post puede ser que estés pensando :”Sí, pero ese plastico igual molesta”. Bueno, como diría Lidia (que es gallega) depende…

Sí, piri il plistiquiti timbin milisti (via GIPHY)

Efectivamente si la vía periférica te la han puesto en una flexura, es probable que moleste incluso duela un poco con el movimiento, pero estate tranquilo que aunque te muevas no vas a desgarrar la musculatura y hacer una carnicería porque la aguja, a esas alturas ya estará a buen recaudo en el contenedor de punzantes (que este tema también da para otro post).

¿Ayudas compartiendo el post en tus RRSS para que millones de personas puedan volver a mover sus extremidades sin miedo a la “aguja”?


*Imagen de portada extraída del recién estrenado banco de imágenes del Colegi Oficial d’infermeres i infermers de Barcelona. Autores Ariadna Creus i Àngel García (Licencia Creative Commons. Vaya desde aquí mi enhorabuena a este gran proyecto que seguro será fuente de muchas imágenes de este blog.

¿Estamos Humanizando por encima de nuestras posibilidades?

¿Estamos Humanizando por encima de nuestras posibilidades?

Humanizar está de moda y hay mucha gente subiéndose al carro de la Humanización, sin ton ni son, pero tal vez ¿Estamos humanizando por encima de nuestras posibilidades?

 

La primera vez que oí el termino “humanizar” fue a través del Proyecto HU-CI, con la “Humanización de los Cuidados Intensivos” capitaneado por Gabi Heras. Lo que nació como un proyecto de investigación, con el tiempo se hizo grande, muy grande. Así arrancó todo:

“El proyecto de investigación HU-CI (Humanizando los Cuidados Intensivos) nace de la necesidad de mejorar. De comprender que los Cuidados Intensivos están formados por mucha gente y que toda ella es igual de importante.
 
Siempre andamos preocupados por el paciente, y aunque son los protagonistas, no son los únicos que participan es esta historia. Es el momento de pararse a pensar, y mirar 360º para ver que también hay familias, y también estamos los profesionales.
 
Todos seres humanos, con nuestras luces y sombras.
 
Os invito a volver a lo básico, en estos tiempos en que parece que la visión integral del ser humano está tan denostada por nosotros mismos que así nos va.
Vamos a emprender un viaje hacia la revolución, que aunque no lo creáis, está en nosotros mismos.
 
Vamos a mejorar entre tod@s la atención de las UCI, de los pacientes, familiares y profesionales. Y vamos a hacerlo juntos!!!
 

 

Una bofetada, necesaria, de realidad sobre lo que estaba sucediendo en estas unidades y cuya principal misión era la de mejorar la atención de las UCI. Unidades en las que parecía que era más importante la diuresis horaria que el “cómo se sentía el paciente”. Unidades donde durante muchos años se había olvidado el cuidado de lo invisible.

 

 

 

El trabajo de Concha, José Manuel, Pilar, Kathy, Macarena, José Carlos, Gabi y muchos otros, pronto comenzó a dar sus frutos. Ponencias, talleres, charlas y estudios científicos (muy necesarios por otra parte) hicieron que pronto todos nos fijásemos en esa faceta tan denostada por muchos profesionales sanitarios.

Pronto, el movimiento de la humanización se extendió a otras áreas como son las Urgencias, Gestión, Oncología, etc… áreas en las que también es más que necesario, pero aaaaaay amigo, mucha gente (sobre todo “los de arriba”) pensó :”mmmm esto de la humanización mola…VAMOS A HUMANIZAR”.

A todos se nos llena la boca diciendo 'el paciente en el centro', pero después no somos capaces de ponernos en su lugar. Clic para tuitear

De repente, la red se inundó de políticos juntando las manos para la foto 🙌🏼, planes de humanización de la sanidad y la palabra “Humaniza” delante de cualquier título de ponencia, mesa de congreso, artículo científico o aparato tecnológico. Sí, incluso los aparatos son capaces de ser herramientas para humanizar y tenemos que humanizar hasta la ropa.

Hasta la ropa humanizamos ya…

Debido a este aluvión de humanización, no tardaron en llegar las voces críticas de entre algunos profesionales sanitarios que no entendían el cuidado de las personas sin la faceta humana de estos cuidados…

Habrá cosas en las que esté más de acuerdo con el movimiento de la “humanización”, cosas con las que menos, pero personalmente pienso que es muy necesario, nos ha hecho abrir los ojos, sobretodo a los que trabajamos en Cuidados Intensivos y que sin duda alguna ha ayudado (y mucho) tanto a familiares como a pacientes de estas unidades.

A todos se nos llena la boca diciendo “el paciente en el centro”, pero después no somos capaces de ponernos en su lugar. Nos enfadamos porque vienen 10 minutos tarde y a la consulta y a lo mejor no nos paramos en pensar que para poder venir se han tenido que levantar a las 5 de la mañana, coger un tren y un autobús para 10 minutos de visita con el médico. Tenemos un horario de visitas que hemos puesto nosotros porque así lo hemos creído, sin preguntar a las familias a que hora les viene mejor venir.

Hacía falta alguien que nos hiciera ver que se puede mejorar la atención, que no sólo se trata de curar heridas y aplicar tratamientos, que el alma también duele y a veces cura más un abrazo que un millón de unidades de penicilina. Y jode que un movimiento así se pueda ver empañado por la gente que se ha subido al carro de “lo que mola”.


 

Prácticas de Enfermería: Guía de Supervivencia

Prácticas de Enfermería: Guía de Supervivencia

Empieza el curso y para muchos (y muchas, por aquello del lenguaje inclusivo) estudiantes de Enfermería, ésta será la primera vez que se enfrenten a las prácticas de la carrera. Por nuestra cabeza siempre pasan preguntas como ¿serviré para esto? ¿Podré sacar sangre o me temblará el pulso?En una entrada anterior vimos en un vídeo las cosas que no te enseñan en la carrera de Enfermería. Hoy te traigo una guía de supervivencia para disfrutar y aprovechar las Prácticas de Enfermería.

(más…)

Diario de un viejo novato

Diario de un viejo novato

En esta profesión, la Enfermería, nunca dejas de aprender. El día que lo haces, estás muerto. Por otro lado, y aunque parezca mentira, nunca dejas de volver a ser un novato, y esta vez me ha tocado a mí…

Seguro que te suena la siguiente situación: empiezas en un servicio en el que nunca has trabajado, con gentes que no conocías y con formas de trabajar muy diferentes a las que estabas acostumbrada a seguir. Desgraciadamente, el tema de las bolsas de trabajo de Enfermería y el de las especialidades, es para dar de comer a parte. Son incontables las consultas de profesionales con la carrera recién terminada que no saben qué hacer con su vida profesional.

¿Qué hago cuando acabe la carrera de Enfermería? ¿Un Máster? ¿El EIR? ¿Entrego currículums? Clic para tuitear

¿De qué te sirve cursar un Máster en Paciente crítico si al mes siguiente te van a llamar a trabajar en un centro de salud? ¿De qué sirve hacer la especialidad de Enfermería Comunitaria si después siguen llamando a enfermeras generalistas para trabajar en ese ámbito? Estas y otras muchas preguntas son las que día a día se plantea la gente que ha terminado la carrera recientemente.

Bueno, dejo a parte las reflexiones de “enfermera-abuelo-cebolleta” que me voy por las ramas. A lo que íbamos, esta semana, después de 11 años trabajando en Cuidados Intensivos, me ha tocado a mí ser “el novato”, con el plus añadido de venir de otro sitio y con un cargo intermedio.

Cuantas veces me habré acordado y habré releído los posts de “La pequeña historia de Paqui, una enfermera supervisora” del maestro Serafín Fernández (@SerafinCuidando ) y el de “Cuatro verdades sobre el mundo de la gestión (o quizás sean cinco)del “Mestre” Máñez (@manyez ).

Como dice el amigo Serafín: “La historia y sueños de Paqui, son los mismos que el de muchos compañeros de profesión. Enfermeras apasionadas que se dedican o quieren dedicarse a la gestión. Pero para ellos y ellas no es nada fácil. Da igual si eres una buena enfermera clínica, investigadora, docente… En el momento que das el salto a la gestión “te crujen por todos los lados”.

Después de 11 años en el mismo servicio, llega un momento en el que, queriendo o sin querer, te acomodas. Ir a trabajar, se convierte en una rutina. Sí, en ocasiones emocionante, con sus más y sus menos, pero no deja de ser una rutina. Puedes seguir formándote y aprendiendo pero siempre vas a tener el handicap de trabajar en el mismo sitio. Al igual que viajar, trabajar en otros sitio hace abrir tu mente, ver otras realidades, aprender nuevas técnicas y conocer gente. Así que cuando de repente te surge la oportunidad de trabajar en otro servicio similar al tuyo pero de un hospital grande ¿Qué haces? Pues, tirarte de cabeza.

La idea de escribir este post surgió a raíz del tuit de@josepmavazquez.

Si bien no pretendo pegarte “la parva” con un diario, sí me gustaría tratar de visibilizar esta situación por la que tantas enfermeras pasan a lo largo de sus carreras profesionales.

Trabajar en otros servicios hace abrir tu mente, ver otras realidades, aprender nuevas técnicas y conocer gente. Clic para tuitear

via GIPHY

El aterrizaje a un servicio nuevo no es nada fácil

No es nada fácil dejar de trabajar en un servicio con gente maravillosa, q los que ya consideras tu segunda familia…

No es nada fácil despedirte de compañeros de taquilla que son a su vez, amigos y casi hermanos…


No es fácil empezar a trabajar en un servicio nuevo…

No es fácil, de repente sentir que no controlas las situación. No sabes dónde están las cosas, cómo funciona la unidad, cómo se cargan las perfusiones o cómo son los turnos…

No es fácil trabajar a casi 100 kms de distancia cuando antes vivías a 2 kms de tu hospital…

No es fácil  conocer tantas personas nuevas, aprender sus nombre y darte a conocer…

No es fácil trabajar en un servicio grande que atiende a un número elevado de pacientes…

via GIPHY

Esto es salir de la zona de confort por la puerta grande, y  las enfermeras, desgraciadamente, sabemos mucho de este tema.

Las enfermeras sabemos lo que es salir de la zona de confort constantemente Clic para tuitear

Tratas de devorar todos los libros de gestión, liderazgo y trabajo en equipo que caen en tus manos. Buscas posts de referentes en gestión sanitaria y tratas de empaparte de ellos (como lo hacía la pobre Paqui). Te sientes muy arropado por tus superiores que confían en ti y en tu trabajo, pero así y todo… no es fácil. Pero como todo en esta vida, lo que realmente merece la pena es aquello que nos cuesta un esfuerzo, por lo que tenemos que sudar para conseguirlo.

Nadie dijo que fuera fácil, pero seguro que merece la pena. Así que no queda otra que ponernos el traje de “novato”, respirar hondo y…AL LÍO!!!!

https://www.youtube.com/watch?v=xPxsS_-LTe0

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