Esta mañana, como cada día, me he puesto mi casco, mi equipo de ciclismo, he cogido la bici y he salido a la carretera a hacer algo de deporte. No soy un profesional del ciclismo, pero como miles de personas en España, me gusta el deporte. Y es que a parte de la Enfermería, el deporte es otra de mis pasiones.

Cada día que sales a la carretera, no sabes si volverás y no, no es exagerado lo que te cuento. Intentas ir por rutas que sabes que no están muy concurridas por los coches, respetas los semáforos, pasos de cebra, stops, etc… pero aún así pones tu vida en peligro día sí y día también y te preguntas: “¿Para qué? Si yo no vivo de esto…” Siempre hay algún insensato/a al volante dispuesto a hacerte pasar un mal rato (en el mejor de los casos) debido a sus imprudencias.

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Estamos hartos de oír en los medios de comunicación noticias sobre ciclistas atropellados. Esta semana una chica atropelló a un grupo de ciclista y arrancó de cuajo la vida de 3 de ellos, destrozando las existencias de todos sus conocidos.

Algo está fallando en esta sociedad. Al igual que pasa con los mensajes que lanzamos sobre promoción de la Salud, algo sucede para que no calen. La DGT dice que endurecerá los controles de alcoholemia y de velocidad en carreteras secundarias para tratar de proteger a los ciclistas ¿o era para recaudar más dinero en el mermado erario público?

Algo pasa, algo falla cuando no somos capaces de hacer un mensaje atractivo y que cale en el resto de población. Mucho tendríamos que aprender del Rubius y otros influencers que son capaces de captar la atención de un gran número de personas. Ya se habló de este tema en el blog Nuestra Enfermería.

Cada día que salgo con la bicicleta calculo de media unas 3 o 4 situaciones en las que se roza la tragedia. Hoy han sido:

  1. Un coche me adelanta a menos de un metro yendo a bastante velocidad en una carretera amplia y con buena visibilidad.
  2. Una conductora casi me atropella en una rotonda. Iba con un niño pequeño en la parte de atrás, la “L” de conductor novel y hablando con el móvil el cual llevaba sujeto entre el hombro y la cabeza.

No, hoy no he muerto en la carretera, pero cualquier día me puede tocar a mí, o a ti.

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Ayúdame a seguir vivo.

Como dice Valentí San Juan en el siguiente vídeo, soy ciclista, así que por favor, si algún día nos cruzamos por la carretera, yo voy en bicicleta y tú, conduciendo tu coche…ayúdame a seguir vivo. Gracias.

Si algún día nos cruzamos por la carretera y voy en bicicleta, ayúdame a seguir vivo. Clic para tuitear

 

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