Ya está aquí la ola de frío polar, sólo apetece quedarse en casa calentitos sin preocuparnos lo que pase afuera.

Frío enfermero

Frío enfermero.

Pues algo parecido es lo que pasa con la enfermería. Tenemos un perpetuo frío enfermero. Sólo nos preocupa nuestra “parcelita”, estar calentitos sin preocuparnos para nada lo que pasa con nuestra profesión.

Debo reconocer que hasta que empecé a trastear en el mundillo del 2.0 yo también era una de estas enfermeras. ¿Qué más me da lo que haga el COE con mis cuotas? ¿Qué me importa lo que suceda en el Colegio de Enfermería de Asturias? Lo único que nos importa es librar en Navidad y poder cambiar el turno para hacer esa escapadita familiar que llevamos tanto tiempo preparando.

Es triste pensar que esto es así, pero tal vez deberíamos pensar por qué sucede y tratar de ponerle solución.

¿Qué más me da lo que haga el COE con mis cuotas? ¿Qué me importa lo que suceda en el Colegio de Enfermería de Asturias?

Gracias a Dios, no todo el mundo es igual, algo se está cociendo en las Redes Sociales para tratar de revertir esta situación. Tan sólo hace falta leer tweets relacionados con el hashtag #YaNoMax (muy recomendable también echar un vistazo al blog de Juan F. Hernández PSXXI), #PucherazoCODEM o el reciente #Vergüenza SATSE para saber un poco por donde van los tiros. Ojalá este movimiento en el 2.0 se viera reflejado en el 1.0, en todos los controles de todos los hospitales y Centros de Salud.

En plena ola de frío enfermero, las enfermeras tenemos el corazón caliente y las manos frías.

Está claro que la profesión enfermera tiene el corazón caliente, para dar apoyo, empatía, comprensión, respeto y unos cuidados de calidad. Sin embargo, las manos las tenemos frías, metidas en los bolsillos y con pocas ganas de hacer nada que se escape de nuestra zona de confort a la hora de mejorar nuestra profesión.

Que nadie entienda estas líneas cómo una regañina al que no hace nada. Ya están las RRSS bastante saturadas de Trolls y personas de las de “estás conmigo o contra mi”. Cada cuál es libre de hacer lo que quiera. Lo que pretendo es despertar las ganas de luchar. Luchar por aquellos que nos gustaría para la profesión que tanto amamos. Pelear por una mayor Visibilidad Enfermera, por unos líderes transparentes y que rindan cuenta a cada momento de sus acciones. Luchar por romper ese techo de cristal  que parece existir y del que ya nos habló en su día Azucena Santillán.

Luchar por aquellos que nos gustaría para la profesión que tanto amamos. Pelear por una mayor Visibilidad Enfermera, por unos líderes transparentes y que rindan cuenta a cada momento de sus acciones. Luchar por romper ese maldito techo de cristal.

Ya va siendo hora que saquemos las manos de los bolsillos, las calentemos dando un par de buenas palmadas y las utilicemos para luchar con todas nuestras fuerzas por la profesión que tanto amamos.

Acabemos con este frío enfermero. Saquemos las manos de los bolsillos y calentémoslas con el aliento. El aliento que utilizaremos para pelear por lo que tanto nos gusta. La enfermería.

 

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